jueves, 24 de octubre de 2013

Sensaciones

Imaginé tu respiración en mi ser
Una puerta al paraíso inexplorado
A sensaciones que despiertan el placer
Cada momento deseado
Que llegara en el momento indicado
Palabras de aliento

Cada palabra de ti es un respiro
No pienso, solo siento
Palabras al viento aunque sea un momento
Cuando no se de ti lanzo un suspiro
Rogando el paso del tiempo que para mí es un martirio

Promesas desiertas

En estos últimos meses creo que me vuelto en alguien demasiado crédulo de las promesas y palabras ajenas.
Armas ilusiones y momentos en tu imaginación creyendo todo eso. Realmente esperas con ansias que todo eso se vuelva realidad, ¿Pero qué pasa cuando todo eso queda en nada?

En un principio es una sensación de negarte a creer que todo eran palabras vacías, diciéndote a ti mismo “Nooo… solo hay que esperar, tu tranquilo no más” luego empiezas a sentir un poco de desesperación debido que no hay nada y sigues repitiendo las mismas palabras comenzando a creer que tal vez no tiene sentido esperar.

Es gracioso, pero sigues buscando excusas para enfrentar tales mentiras. Aun creyendo que todo llegará a su momento pero en el fondo sabes que tales promesas no significaron nada, al menos de la persona que las hizo. Insistes e insistes, tratas de ser positivo y cortes para no perder esa pequeña esperanza de que todo lo que imaginaste se cumpla, pero la verdad es que sientes rabia, decepción y finalmente rechazo hacia aquella persona que tanto te ilusionó.

Es por eso que como consejo, les digo que nunca acepten promesas de alguien, solo acepten hechos aunque los pillen por sorpresa. Es mejor eso a esperar ilusionado por algo que no llegará y terminar decepcionado por alguien que no supo apreciar la confianza que le otorgaste.