Promesas desiertas
En estos últimos meses creo que me vuelto en alguien
demasiado crédulo de las promesas y palabras ajenas.
Armas ilusiones y momentos en tu imaginación creyendo todo
eso. Realmente esperas con ansias que todo eso se vuelva realidad, ¿Pero qué
pasa cuando todo eso queda en nada?
En un principio es una sensación de negarte a creer que todo
eran palabras vacías, diciéndote a ti mismo “Nooo… solo hay que esperar, tu
tranquilo no más” luego empiezas a sentir un poco de desesperación debido que
no hay nada y sigues repitiendo las mismas palabras comenzando a creer que tal vez
no tiene sentido esperar.
Es gracioso, pero sigues buscando excusas para enfrentar tales
mentiras. Aun creyendo que todo llegará a su momento pero en el fondo sabes que
tales promesas no significaron nada, al menos de la persona que las hizo.
Insistes e insistes, tratas de ser positivo y cortes para no perder esa pequeña
esperanza de que todo lo que imaginaste se cumpla, pero la verdad es que
sientes rabia, decepción y finalmente rechazo hacia aquella persona que tanto
te ilusionó.
Es por eso que como consejo, les digo que nunca acepten
promesas de alguien, solo acepten hechos aunque los pillen por sorpresa. Es
mejor eso a esperar ilusionado por algo que no llegará y terminar decepcionado
por alguien que no supo apreciar la confianza que le otorgaste.
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